El soundtrack de #CuatroComidas

02 Jun 2017

¿Existe placer mayor que leer y escuchar música? Para acompañar el lanzamiento de #CuatroComidas, el nuevo libro de Nicolás Artusi, la estilista musical SRZ creó una playlist que marida con cualquier plato y cualquier momento del día. Diseñada para acompañar el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena, es una selección conceptual de 28 canciones en casi 2 horas que repasan los distintos tópicos gastronómicos: desde el favorito Coffee & TV, de la banda inglesa Blur, hasta el inequívoco Breakfast, de Kelis, que está incluido en el disco Food. Sin dudas, una delicia.

Hace clic acá y escuchá el soundtrack de #CuatroComidas preparado por SRZ.

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Leé el primer capítulo de #CuatroComidas

05 May 2017

Aperitivo

El cocinero de Ricardo II revisa la lista de las compras: 12 jabalíes, 14 bueyes, 50 cisnes, 120 ovejas, 150 gallos, 210 gansos, 400 conejos, 1.200 palomas y 11.000 huevos. En el año 1387, la cena es cosa seria. Del rey inglés podrá decirse que es un gobernante venal, que es alto, guapo e inteligente, que es menos belicoso que su padre y su abuelo o que es culto y refinado en todos los placeres cortesanos y ahí donde los historiadores no se pongan de acuerdo, mientras unos digan que está rematadamente loco y otros opinen que apenas padece un leve trastorno de personalidad, acaso la mayor locura de Ricardo II sea ignorar cada noche la advertencia que se repite desde tiempos inmemoriales: “Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”.

En pleno ejercicio de sus caprichos reales, Ricardo II cena como un rey. Tal vez pueda pensarse que sus atroces pesadillas nocturnas, fuentes inagotables de madrugadas entregadas al terror entre las sábanas, se deban a una indigestión cotidiana. ¿Quién tiene el estómago lo suficientemente fuerte como para aguantar un festín preparado con 12 jabalíes y 11.000 huevos? La lista de las compras es verídica, como todos los datos de esta breve historia universal del desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena. Si William Shakespeare escribe una obra sobre el delirante Ricardo II (aunque se dedica menos a las cenas y más a sus dislates como monarca, a lo cual se debe buena parte de su pésima reputación póstuma), su contemporáneo Miguel de Cervantes Saavedra ya advierte sobre los peligros del atracón. “Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago”, recomienda Don Quijote a su escudero Sancho Panza como uno más de todos los consejos de cortesía caballeresca que regala aun cuando no se lo pidan. El refranero popular español también repite “por mucha cena, nunca noche buena” y, ante la insistencia en la frugalidad nocturna, me pregunto: ¿será cierto que los humanos siempre hemos comido tres o cuatro veces por día? La verdad es que no. Obsesionados con la digestión, los antiguos romanos sólo ingieren alimentos frugales al mediodía, aunque a esa comida la llaman “cena”, y varios siglos después las rutinas monásticas de la Edad Media popularizan el desayuno como una manera fiel de romper el ayuno religioso en las mañanas. En la muy señorial Inglaterra del siglo XVIII el té de las cinco brinda una ocupación para las tardes de las damas ociosas y recién con la invención de la luz artificial la cena se convierte en una costumbre de las noches. Ésta es una historia digna de ser contada.

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#CuatroComidas, un libro para ser devorado

03 May 2017

La reseña de la revista Brando sobre el nuevo libro de Nicolás Artusi, nuestro sommelier de café.

 “A Nicolás Artusi le gusta el desayuno”. Así empieza la reseña de mi nuevo libro #CuatroComidas publicada en la revista Brando. Sigue el periodista Tomás Lynch: “Porque no solo es el momento para comer unas tostadas con queso y beber el primero de sus bien amados cafés: es el tiempo de leer los diarios en papel, escuchar la radio y programar, en el mapa mental de su día, las coordenadas necesarias para llevar adelante su trabajo”.

¿Y qué más? “‘El desayuno fue la piedra fundacional del libro -dice-. Desde la nutrición y la dietética moderna se defiende la idea de largar a los niños a las escuelas con una buena carga de alimento encima, adscribiendo a esa vieja frase que afirma que uno tiene que desayunar como un rey, almorzar con un príncipe y cenar como un mendigo’. Lo que hizo Artusi fue preguntarse por qué. O mejor, desde cuándo y en qué contexto esta práctica era habitual y, como todo hábito, a qué tipo de vida y de modo laboral era funcional. “Desayuno viene de ‘deshacer el ayuno’ y hay algo que viene del ayuno monástico de la Alta Edad Media. Casi todas las culturas a través de la historia coinciden en que es la comida insustituible. Y la vida laboral moderna, como consecuencia de la Revolución Industrial, afirmó está lógica. En los países anglosajones el desayuno es todo un imperio, fuente enorme de calorías. También es la comida más conservadora: por lo general elegimos lo mismo cada día para desayunar, tiene una lógica funcionalista, no guarda una lógica hedonista”.

Estén atentos: en unos días, y como un obsequio especial a los lectores de este blog, se publicará el primer capítulo de #CuatroComidas, breve historia universal del desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena.

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Hoy sale #CuatroComidas

03 Abr 2017

El día llegó: #CuatroComidas, mi nuevo libro, llega hoy a todas las librerías. “Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”: la cultura popular asignó a cada comida un estatus social, pero… ¿es cierto que los humanos siempre hemos comido tres o cuatro veces por día? No. Obsesionados con la digestión, los antiguos romanos sólo ingerían alimentos frugales al mediodía (aunque lo llamaban “cena”) y, siglos después, las rutinas monásticas de la Edad Media popularizaron el desayuno como una manera fiel de romper el ayuno religioso. Recién con la invención de la luz artificial la cena se convirtió en una costumbre nocturna y en la muy púdica Inglaterra del siglo XVIII el “té de las cinco” brindó una ocupación para las damas ociosas. Organizado en cuatro grandes capítulos (Desayuno, Almuerzo, Merienda, Cena), el libro Cuatro comidas es un viaje a través del ritual social creado alrededor del alimento y se empacha de episodios curiosos, anécdotas desconocidas y personajes famosos e infames para contar la mayor aventura del hombre: sentarse a la mesa.

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La historia de las cuatro comidas

27 Mar 2017

Ansiedad y emoción, combinadas: en abril sale mi nuevo libro. Se llama Cuatro comidas y es la breve historia universal del desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena. Mientras espero que salga de la imprenta y pueda tenerlo calentito en mis manos ya leo algunas reseñas, como la de Daniela Rossi en Vinómanos: “En abril saldrá el nuevo libro del sommelier de café. Cuatro comidas relata la evolución del desayuno, almuerzo, merienda y cena desde la Prehistoria hasta la actualidad, en un género similar al de Café, su anterior libro: historia, antropología y cultura mezclado con vivencias personales. ‘Creemos que las cosas cotidianas son así de toda la vida pero en realidad no, responden a un cambio de la sociedad o las inventó alguien, y tienen mucho menos tiempo del que pensamos’, explica Artusi. Un recorrido por nuestros hábitos”.

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